Cuando una persona atraviesa un procedimiento judicial en el que se cuestiona su estado psicológico, suele surgir una duda común: ¿sirve un informe clínico o es necesario un informe pericial? Aunque ambos documentos los elaboran psicólogos, cumplen funciones distintas. Entender la diferencia es fundamental para no presentar al tribunal un informe sin valor legal.

¿Qué es un informe psicológico clínico?
El informe clínico es el documento que realiza un psicólogo en el marco de una intervención terapéutica. Resume:
- El estado psicológico del paciente.
- Su evolución.
- El tratamiento que está recibiendo.
Por ejemplo, una persona con ansiedad que acude a terapia semanal puede solicitar un informe clínico donde se indique:
- Su diagnóstico.
- El malestar que padece.
- La mejora que experimenta gracias al tratamiento.
Función principal: informar sobre la salud mental y el tratamiento del paciente. Uso habitual: ámbito sanitario y terapéutico.
El problema surge cuando se intenta presentar este documento en un juzgado. Aunque refleja el estado psicológico, no responde a la pregunta jurídica concreta que necesita el tribunal. Por eso, suele carecer de valor probatorio en un juicio.
¿Qué es un informe psicológico pericial?
El informe pericial psicológico se hace para un procedimiento judicial. No describe un proceso terapéutico. Su objetivo es responder a una pregunta concreta de un juez, un abogado o una de las partes implicadas.
Puedes consultar la regulación sobre pruebas periciales en la Ley de Enjuiciamiento Civil para mas detalles.
Por ejemplo:
- En un proceso de custodia de menores, el psicólogo forense evalúa las capacidades parentales de cada progenitor y cómo afectan al bienestar del niño.
- En un caso de mobbing laboral, puede determinar si la persona presenta secuelas psicológicas derivadas del acoso sufrido.
Función principal: responder a una pregunta judicial concreta con base científica. Uso habitual: ámbito jurídico y forense.
Además, el psicólogo forense que elabora un informe pericial debe estar dispuesto a ratificarlo en sede judicial, es decir, explicarlo y defenderlo ante el juez y las partes, algo que un informe clínico no contempla.
Diferencias clave: finalidad y valor legal
La gran diferencia entre ambos documentos está en su finalidad:
- Informe clínico: busca ayudar en el tratamiento del paciente.
- Informe pericial: busca responder a una pregunta judicial y servir como prueba en un proceso.
Ejemplo práctico
En un proceso de separación conflictiva, la madre puede aportar un informe clínico que indique que ha acudido a terapia por ansiedad desde la ruptura. Este informe refleja malestar, pero no aclara si está en condiciones de ejercer la custodia de sus hijos.
En cambio, un informe pericial sí respondería a esa pregunta, valorando:
- Sus capacidades parentales.
- Su estabilidad emocional.
- Cómo todo ello influye en el interés superior del menor.
En nuestro centro
En Gogoa Psicología Forense elaboramos informes psicológicos periciales adaptados a cada procedimiento judicial. Nuestro objetivo no es solo evaluar, sino también explicar con claridad al tribunal nuestras conclusiones. Siempre orientamos nuestro trabajo a proteger el bienestar de las personas implicadas, especialmente cuando hay menores.
Si quieres saber más sobre el trabajo del perito, puedes leer
qué es un psicólogo forense y en qué se diferencia de un psicólogo clínico .
